The Masterplan

Entonces la historia empezó. Nunca he sabido que me atrajo de ella, o tal vez lo se, pero no tengo nada muy claro. Aquel día se sintió desafiada y acepto ir a tomar algo, nos habíamos visto una semana, hablamos un par de veces, nada importante.

Empezamos a hablar, a contarnos nuestras historias, nuestras vidas, engañándonos mutuamente. Desde un principio todo era mentira.

Empezamos a salir y sentía que algo podía pasar, tengo la impresión de que siempre su idea era la amistad, no se dio así, a pesar de siempre decir que por sobre cualquier cosa éramos amigos. Yo no lo sentía así, para mi solo éramos nada.

La idea me atraía, me atraía su boca, sus piernas y su culo. Todo empezó bien y daba la impresión de que continuaba mejor, era solo una impresión, yo llegué a confundir su vida, su historia y su cabeza. En esos momento debió tener la misma mierda paseándose en su interior, quizás a veces sin saber que hacer, quizás pensando en cortar todo de una, conmigo o con el.

Las cosas iban bien, pero con más mentiras, mentiras de lo que pensaba y sentía, la quería, pero al mismo tiempo la odiaba y pensaba en el juego en el que me había metido. Luego de cuatro semanas de salir, de besarnos, de abrazarnos y caminar camufladamente de la mano me dijo que se sentía mal con lo que hacia, me dijo las mierdas que se dicen en este caso, “es que tu eris un mino bueno”, “me tratas con cariño”, “se nota que me quieres”… “En verdad estoy con otro, tengo una relación paralela a la que tengo contigo, es con mi ex ex y ya no aguantaba seguir con esta mentira”.

- no te quedes callado

- ¿que quieres que diga? Creo que siempre lo supe y te lo pregunté una vez.

- ¿Y por que seguiste con esto si lo sabias?

- No lo sé, no me preguntis hueás.

El silencio se apoderó del momento, los cigarros se consumían y su cara cambio, con los ojos al bordes de las lagrimas ella miraba al suelo, no creía en su cara. Fue el momento preciso, fue el momento en que se me ocurrió el plan maestro y empecé a ironizar, tenia la absoluta confianza que ella creería todo lo que le dijera, después de todo siempre había sido un weon bacán estando con ella, he ahí la mayor sorpresa.

- ¿que te pasa? ¿Por qué tienes esa carita?... toma una flor – y la abracé.

- ¿Por qué haces esto? ¿Por qué no me putiai? ¿Por qué no me mandai a la chucha?

- ¿pero por que? Nosotros no tenemos nada y aprecio mucho que me hayas dicho la verdad, te quiero y me gustas, eso no cambiará.

El plan maestro tenía que continuar. Ella se compró mi comprensión, se compro que yo seguía siendo el galán que se encontró en un supermercado, ella siguió pensando que yo había aceptado toda la mierda de su doble vida, la mierda de sus mentiras y que no me sentía como la mierda porque jugó conmigo. Ella siguió feliz, tenía a dos hueones en sus manos. El siguiente paso tenia un plazo de un mes, se cumplió dos días antes. En ese periodo me estaba jugando una gran carta, una carta de doble filo, con posibilidades de terminar bien para mi o desastroso, la idea era hacerla mierda a ella, cagar su mente, su corazón, su interior. Me demoré casi el mes en convencerla de que la quería mucho, de que aceptaba todo por amor y de poco le empecé a hablar de moteles, la idea era seductora para ella, lo notaba en sus reacciones mientras íbamos en el metro. El mes pasó rápido, nuestra entrada al motel fue como la entrada de un rockstar a un hotel, era todo perfecto, linda cama, lindo baño y su buen jacuzzi. Me la culie y estaba listo para el siguiente paso.

Pasaron dos días después de la tarde en el motel y ya tenia el número del otro pastel. Empezó la parte buena, el chip me costo cinco lucas, pero valía la pena.

“tu mina te esta cagando hace bastante tiempo” “no la has notado extraña” “revisa su celular” “revisa sus mensajes”

Una semana haciendo lo mismo, hasta el momento en que el la mandó a la mierda, lo noté, ella quedó realmente mal, lo notaba cada día que la veía. Ya iba una semana y cinco días, faltaba poco para que acabara con el plan maestro, ahora solo faltaba que finiquitará, siempre con la ironía y el cinismo que me caracterizó todo el tiempo que duró el plan…

- quiero que esto se acabe, me gusta otra mina y aparte tu ya tenis un mino así que piola y en buena onda.

- ¿Qué onda? Se supone que te gusto, se supone que me quieres. Ya no estoy con el ****, estoy solo contigo – empezaron a correr sus lagrimas, empezó a sufrir.

Me reí, había logrado el objetivo, la miré a los ojos por última vez, la noté desesperada, lo que era más gratificante aun, la volví a mirar y terminé con una frase para el bronce

POR MENTIR YA NO HAY NADIE QUE TEABRACE BIEN.

Esto fue ayer, hoy recibí un llamado “oye, la ****** está muerta, se ahorcó”. Me reí y me fui a tomar unas chelas con el Daniel. El plan maestro terminó.

3 han comentado:

zenk dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
eNSOf dijo...

me ganaste, tus locas ideas son harto más que las mias :P

es arma de doble filo andar con dos a la vez, en ambos existia la mentira, y esa wea si que es fea... y eso no más porque la historia en si esta la raja.


Un beso Sr. Escritor

"Cuidate"

hateful dijo...

buena la historia loco. y no sé, pero creo que nadie se merece eso. la raja me gustó mucho en verdad la historia
Saludos